Introducción
Parece inverosímil la manera que te afecta una gran pérdida, pero así lo es. Cuando crees que las cosas ya no podrían estar peor, empeoran para demostrarte que estabas equivocado. Luego que todo pasó, nuevamente demostrándote que estabas equivocado porque creías que tus males nunca acabarían, miras para atrás y ves lo sucedido y vuelve a parecerte tan increíble lo que te ha pasado, que no sabes ni siquiera como llegaste al punto en donde estás parado. Tus días van transcurriendo en sus haberes, y sigues con tu vida, y aunque a veces parezca que no es lo más conveniente, siempre miras la estela que has dejado en el sendero de tus pasos recorridos, y vuelves la mirada pensando que vas a encontrar la respuesta a los pensamientos y preguntas que todavía te persiguen por las noches, y en algunos momentos del día, y sin embargo, no hay nada más de lo que viste en un principio, pero vez algo raro, algo que estás seguro que es diferente, y todavía no logras distinguir que es. Vuelves tu mirada hacia delante como pensando inconcluyentemente en la imagen que te dejo la visión hacia tu pasado y sigues tu camino, y cuando ese pensamiento parece haberse ido en tus pasos anteriores, zas!, reaparece y te hace una vez más mirar hacia atrás, y es ahí, cuando distingues y ves con claridad, lo que antes apenas percibías pero que no podías distinguir todavía.
Misteriosamente algo cambio en la imagen de tu pasado, ves las cosas diferentes, y en un primer momento parece que estás mirando un pasado ajeno, y miras a tus lados para corroborar que no estás mirando el de nadie más, pero sin embargo solo ves vacío en plenitud. Vuelves entonces tu mirada nuevamente a tu pasado y ya habiendo resuelto que ése es el tuyo, te detienes fijamente en su cuadro y analizas su estructura aparentemente cambiada. Luego de un rato dándote cuenta de que la imagen no había sido la misma que la de la vez anterior, finalmente concluyes que no es tu pasado lo que cambió, si no que has conseguido algo que pocas personas logran totalmente, o que en su defecto lo consiguen con mucha dificultad..., has crecido. Concluyes que tu pasado es inmutable, y en un pensamiento de humor propio, piensas las ventajas que tendría cambiarlo, pero que en realidad este no cambia, no importa que pase, y entonces luego de ese chiste trivial, regresas a la raíz de tu pensamiento y te terminas de dar cuenta que has cambiado de parecer, que tus pensamientos y convicciones no son las mismas, que tienes otra visión de las cosas, que ya no eres igual que antes, que finalmente has aprendido de tu pasado y has crecido como persona.
Lo que has concluido es el resultado del crecimiento interior tuyo, es lo que has sabido conseguir con el pasar de los minutos, horas, días y hasta años, tu perspectiva y concepción de las cosas y hasta de la vida misma ha variado desde el día en que supiste que tenías que volver a caminar; y es, que lo que veías en un primer instante desde la cercanía, se ha aclarado con la distancia de tus pasos recorridos en las últimas veces que volviste tu mirada hacia atrás. A veces, y en un primer instante resulta raro, y hasta puede causar estupor o miedo, pero luego, cuando entiendes la verdad de las cosas, no puedes sentir más que alegría, y si eres permisivo, hasta orgullo de ti mismo, porque sabes que lo has conseguido, sabes que has seguido adelante y que la prueba irrefutable y más fehaciente, es la de la distancia que marcan tus pasos desde el primer punto, el de partida, hasta donde te encuentras ahora, nadie lo puede negar.
Esta como muchas otras verdades, o como bien les gusta llamarla a algunos, realidades cotidianas, así como muchísimas otras, forman parte de lo que a mí me ha sucedido no hace mucho, y esta historia es una mirada retrospectiva como la que he descrito. Si bien no les voy a contar o tal vez lo haga en un breve resumen al final, mis conclusiones personales sobre mi vida en plenitud, el contenido de este relato, es sobre lo que me ha llevado o impulsado a tener que caminar otra vez. Fueron los meses más angustiantes y largos de mi vida y creo que la peor etapa así como la mejor por su implícito enriquecimiento personal; y ahora que me he detenido a ver el cuadro, quiero compartirlo, porque creo que de alguna forma, si tanto pude aprender de lo que a mí me ha pasado, sería bueno que por lo menos, alguien más pudiera servirle como ejemplo de algo, si le es posible caber esa función, y si no..., espero que sean unas interesantes horas de lectura, para quienes sepan interpretar, lo que quiero expresar, en las siguientes líneas.
lunes, 20 de noviembre de 2006
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